Muchas gracias a todos por la acogida tan positiva del primer post, algunos habéis dejado comentarios y otros me habéis mandado correos directamente y eso está muy bien, mantener el nivel va a ser complicado. De todas formas, para que podáis seguir el blog y luego no decir -¡ui! es que se me olvidó la dirección- os recomiendo que lo agregéis a favoritos. Es interesante en las cosas en las que os habéis fijado la mayoría, porque yo me había fijado en otras, interesantes puntos de vista. Esta muy bien que este blog sirva también para el reencuentro de viejos amigos como Alberto y Emma
Acabamos de terminar con la operación mudanza, esto es, sacar los trastos del zulete de Cartagena 61, llevar a Galicia una pila de cajas y fregotear todo el ¿piso?. La que ha sido nuestra residencia residencia habitual se componía de un baño una sala, una cocina y una habitación, embutido todo ello en 24 m cuadrados. No tenía calefacción, no tenía persianas, por lo menos se preocuparon de dejarlo pintadito y arregladito, y debo decir que los caseros nos eran los típicos amateurs, no hemos tenido ningún problema con ellos ni con la devolución de la fianza. Lo sangrante del asunto es que yo ingeniero, cobrando mas o menos lo que cobra un ingeniero agrónomo en Madrid, y con las aportaciones discontinuas de Alma, no tuviéramos mas posibilidades que meternos ahí. Por si misma, una pareja joven hoy, no puede aspirar a mas, a un zulo infecto (y no es un epíteto literario, las cucarachas eran legión), que se come medio sueldo en alquiler, sueldo entero en hipoteca (nosotros pagábamos 535 pleuros de alquiler), en muchas ocasiones es la familia la que ejerce un papel de colchón económico y social, de hecho, estoy convencido de que si no fuera por el apoyo de las familias, la situación social en España sería realmente explosiva.
Si queréis conocer el pisito, podéis verlo aquí, el reportaje sobre la vivienda titulado “rebeldes sin casa” que emitió informe semanal, ahora hace un año. Reportaje que no me términó de gustar en su edición final, escogieron ciertos cortes para dar la una idea de victimismo con el que no termino de estar de acuerdo. Y esto me sirve para introducir una idea que me ha venido rondando por la cabeza.
Cuando la gente, de todas las edades, hablaba conmigo del tema de la vivienda y se sorprendía de mi militancia de baja intensidad en el movimiento por una vivienda digna, siempre se solía llegar a la conclusión de que no valía para nada, de hecho en muchas ocasiones se han tenido que soportar ciertas actitudes de sorna o paternalismo (por parte de gente con los mismos problemas que tu, desde luego hay que ser medio idiota). Y está claro que que el movimiento es un fracaso, ni la vivienda ha bajado, ni el acceso a un derecho básico ha mejorado, y todas esas manifestaciones del año pasado, a las que realmente tampoco acudió mucha gente, fueron cada vez a menos, parece que salvo grupusculos organizados como vdevivienda la actividad reivindicativa ha caído.
Si, es un fracaso, pero que magnifico fracaso. Si uno toma un poco de perspectiva no tendrá mas remedio que reconocer, que esta ha sido la puesta de largo de nuestra generación en la vida pública. Nadie hablaba, antes de este movimiento, de la vivienda como un problema para este sector de la población cuyos miembros mas socialmente activos se lanzaron a la calle de forma inopinada, organizada a través de Internet, mediante la discusión y planificación en foros, y que pillando de domingo a las fuerzas de seguridad del estado (lo que permitió el día de aquella primera manifestación que durante horas se recorrieran las principales calles de Madrid con coches de la policía local abriendo paso, hasta que a última hora llegaron las lecheras, que por cierto se cubrieron de gloria al tratar de hacer un despliegue en la plaza de oriente). Y de repente, un tema que solo era tratado en foros en internet, en conversaciones con amigos, en conspiraciones tabernarias, se convirtió en un tema de “actualidad”, y un año después sigue siendo aun mas si cabe un tema de actualidad. Un pequeño grupo de gente organizado horizontalmente (no mas de un par de miles de personas en la Comunidad de Madrid) consiguió forzar el debate de la opinión pública y los medios. Salimos de las catacumbas.
Que nadie se alarme, pero esto no es nuevo, esta forma de movimiento social, en la que un pequeño grupo muy ideologizado (en este caso muy concienciado por un problema, y sus causas) consigue movilizar con acciones reivindicativas callejeras las conciencias y consigue traer a primer plano un problema, una situación, etc, (situación que de hecho es percibida como problema por una masa social notable, pero que permanece fuera del debate público, si fuera una manifestación por los derechos inalienables de los marsupiales monotremas nadie le haría puto caso) esto es una cosa que se llama leninismo. Y que quede claro que estoy describiendo una situación y dándole un nombre que es el que tiene, no estoy defendiendo ninguna ideología.
Así que concluimos que el movimiento ha sido un fracaso, un fracaso que se ha elevado kilómetros por encima de los triunfos de otros muchos.
En fin, espero no aburrirte querido lector, y a ver si un día de estos me da por escribir un post acerca de Kiev, que en principio para eso era el blog.
Salutaciones humanos.
Te recuerdo, Raúl, que mis “aportaciones discontinuas” fueron bastante vitales durante estos últimos meses de agonía en el CECO (para ambos). Por lo demás, suscribo la primera y la segunda parte del post. Me identifico con esa militancia de baja intensidad de la que hablas y comprenderás que también con la cucarachafobia, sobre todo después de descubrir uno de los últimos bastiones bajo el colchón del sofá donde la misma tarde anterior me había echado una siesta… Cartagena, 61 tuvo sus momentos buenos, fue el símbolo de la independencia (y de la precariedad) en Madrid. Sigue escribiendo, y más a menudo, porque tienes que expulsar esa ira que te corroe y, quizás, reirte un poco de ella. Ahora tendrás tiempo, en Kiev… Y anímate a comentar mis post, ya sabes que hace mucha ilusión constatar que te leeen, sobre todo los tuyos. Aunque a mí ya me satisface bastante que en mi casa almablog.es sea ya página de inicio. Un besote.